Qué significa en la práctica
Estas preguntas transforman preocupaciones difusas en hábitos y reglas simples que reducen conflictos y exposición.
Sí, porque esos espacios protegen conversación, descanso y presencia mutua, tres cosas que el uso continuo del celular erosiona con facilidad.
Ideas clave para madres y padres
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No hace falta convertir toda la casa en zona prohibida, pero sí reservar algunos momentos y lugares.
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Mesa, dormitorio y ciertos tramos del día suelen ser buenos candidatos.
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Cuando los adultos también participan, la medida gana legitimidad.